Cómo construir un capital – Parte I

En esta entrada te explicamos cómo puedes empezar a conseguir ahorro y todo lo que debes tener en cuenta para que dicho ahorro no se devalúe.

Existen muchos motivos por los que una persona no alcanza la libertad financiera y se ve forzada a realizar un trabajo insatisfactorio hasta llegada la edad de la jubilación. Pero, incluso tras la jubilación, muchos se verán con dificultades para mantener su nivel de vida. La inflación hace que los precios suban y, ante el cada vez mayor endeudamiento de los estados, parece inevitable sufrir cierto nivel de inflación a futuro. Este hecho trastocará los cálculos de muchos ahorradores y futuros pensionistas, especialmente aquellos que no gocen de vivienda en propiedad: el alquiler de la vivienda ocupará cada vez un mayor porcentaje de sus ingresos a medida que suban los precios en general.

¿Pero qué puedo hacer para evitar verme en dicha situación? A continuación, te expondremos una serie de pasos que te facilitarán alcanzar tus objetivos así como mejorar tu situación financiera.

  • Escatima en tus gastos superfluos. Todo el mundo realiza micro-compras innecesarias: una consumición diaria en un bar, ese artículo tan barato del bazar… A menudo, nos decimos a nosotros mismos que ese puñado de euros no van a ninguna parte. En realidad, suponen una suma anual abultada, por no decir que sería un capital inmenso si dichos gastos fueran en su lugar capitalizados a lo largo del tiempo.
  • Renegocia o busca mejores ofertas para tus gastos indispensables. Siempre se pueden optimizar tus gastos, renunciado a servicios innecesarios o cambiándonos a otra compañía a cambio de un precio promocional mejorado. Especialmente importante es optimizar el gasto en teléfono, móvil, conexión a internet así como los recibos de gas y electricidad. A continuación os dejamos un enlace para acceder al comparador de precios de la luz de la OCU, donde podréis comparar las mejores tarifas disponibles en cada momento: https://www.ocu.org/vivienda-y-energia/gas-luz/simulador?step=landingpage
  • Establece una cantidad fija mensual de tus ingresos para el ahorro. No sólo verás crecer tu ahorro, sino que evitarás acabar asignando dichos fondos a otros gastos superfluos.
  • Optimiza tu declaración de la renta. Recuerda compensar ganancias con pérdidas patrimoniales, aplicarte todas las exenciones que te corresponden, etc. Con un poco de ingeniería fiscal puedes evitar pagar de más en tu declaración.
  • Pon a trabajar tus ahorros. Si has aplicado los pasos anteriores, este último paso se vuelve todavía más crucial. Pues en caso contrario los esfuerzos no habrán servido para nada. El dinero no remunerado se devalúa: todos recordamos lo baratas eran las cosas cuando éramos niños. En realidad, no es que fueran más baratas, es que la divisa se devalúa con el paso del tiempo o, dicho de otra forma, cada vez puedes comprar menos cantidad de un producto con el mismo dinero. No entraremos aquí a debatir la causa de este hecho. Baste con saber que se produce y, por lo tanto, debemos depositar nuestro dinero en una cuenta remunerada o depósito que pague al menos el interés equivalente a la tasa de inflación para quedarnos en la misma situación financiera en la que estábamos de partida. Es muy fácil obtener el dato de la inflación para un período dado con una simple búsqueda web. Además, en el momento de escribir este artículo, hay muchas entidades que promocionan cuentas remuneradas o depósitos con interés que rondan hasta el 4% en euros. No vamos hacer publicidad de ninguna, pero con una simple búsqueda web podréis también comparar ofertas.

Concluyendo, no sólo necesitaremos ahorrar un capital con pequeños gestos del día a día para garantizarnos una vida digna el día de mañana, sino que además deberemos estudiar lo que hacemos con dicho ahorro para evitar que se vaya por el desagüe.

En futuras entradas nos adentraremos más detalladamente en el mundo de la inversión. Esta entrada inicial sólo pretende dar unas pinceladas generales para aquellas personas que todavía no tengan la cultura financiera básica cómo para saber por dónde empezar.

Sin más, recibid un saludo. ¡Buena inversión!

Comparte la Entrada:
Facebook
Twitter
LinkedIn
Reddit
WhatsApp

Entradas Relacionadas